El mezquino Outlook
No recuerdo la primera sensación que tuve cuando use por primera vez esa cuenta de correo obligatoria que las empresas asignan a sus trabajadores y que está asociada a un programa de mail llamado Outlook.
No recuerdo la primera vez, pero sà la última y, francamente, me ha ayudado a entender por qué la gente prefiere Hotmail, Yahoo, GMail o cualquier otra cuenta para mandar información.
Ahora voy a decir por qué:
En GMail:
- Entro a la web de Gmail, escribo usuario, contraseña y entro
En Outlook:
- Entro a la web de la empresa y pincho en Intranet o cualquier otra palabra parecida
- Se abre una nueva ventana para escribrir usuario, contraseña y entrar
- Se abre otra nueva ventana con infinitas opciones, entre ellas, el correo o mail (pinchamos allÃ)
- Se abre otra ventanita (van 4) para escribrir usuario, contraseña y entrar al mail
- Se abre el mail (en otra ventana)
La usuabilidad, en extremo, se define como aquello que no necesita aprender a usarse. Unas tijeras son un buen ejemplo porque vienen sin manual de instrucciones y resuelven el tema de un solo paso.
Los mandos de un avión o de un F1 son más complejos por la cantidad de operaciones que precisan.
Outlook propone un mando similar al de un F1. Gmail se parece a las tijeras. ¿Ambos hacen lo mismo? Definitivamente no. Desde mi punto de vista y por ´absurdo que parezca, el GMail hace más (De momento, no me obliga a borrar correos).







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